Es de tus manos el fuego
que enciende aquí mi alma,
es calor que trae calma
cuando mi vida está en juego
y estando aún cïego
voy corriendo cada instante
sintiendo el abrazo constante
de los brazos del süelo
que son mi premio consuelo
por ya no ser más tu amante.
Te invito a dejar un comentario y compartir el poema. Por tu atención, gracias
Hermosa su décima "La despedida"
ResponderEliminarPor ya no ser más tu amante
yace mi alma compungida,
pesarosa y dolorida,
como tus besos, distante.
Y en esta angustia atrapante
preso de pena y deseo
duele que ver no te veo,
déjame el alma marchita,
la tristeza que me me habita
lleva mi alma de trofeo.
Atentamente,
Juan Ignacio Clavero.
Le agradezco el contrapunto. Ha quedado estupendo, caballero.
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