DÉCIMA: LA DESPEDIDA



Es de tus manos el fuego 
que enciende aquí mi alma, 
es calor que trae calma 
cuando mi vida está en juego 
y estando aún cïego 
voy corriendo cada instante 
sintiendo el abrazo constante 
de los brazos del süelo 
que son mi premio consuelo 
por ya no ser más tu amante.

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2 comentarios:

  1. Hermosa su décima "La despedida"

    Por ya no ser más tu amante
    yace mi alma compungida,
    pesarosa y dolorida,
    como tus besos, distante.
    Y en esta angustia atrapante
    preso de pena y deseo
    duele que ver no te veo,
    déjame el alma marchita,
    la tristeza que me me habita
    lleva mi alma de trofeo.

    Atentamente,
    Juan Ignacio Clavero.

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    1. Le agradezco el contrapunto. Ha quedado estupendo, caballero.

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